Existe un jugador Uruguayo llamado Washington Sebastián Abreu, mejor conocido como el “Loco”, pero ¡¿por qué le dirán así?!
El delantero Charrúa es originario de Minas, nació en el año de 1976. Hoy en día cuenta con 35 años y sigue metiendo goles. Abreu ha jugado para 18 equipos en 7 países diferentes ¡que locura!…. debutó en 1994 con el Defensor Sporting. A vestido las playeras de San Lorenzo, River Plate, Deportivo La Coruña, Nacional, Gremio, Monterrey, Cruz Azul, Dorados, Tecos, América, San Luis, Tigres, Real Sociedad, Aris Salónica y la de su actual club el Botafogo, en algunas de las escuadras mencionadas a militado en más de una ocasión.
Antes de jugar al Fútbol profesional participó con las Selecciones Juveniles Uruguayas de Básquetbol, aunque él mismo comenta que le tenía un gran cariño al Vóleibol. El gusto por el Fútbol fue herencia de su padre e ídolo Washington Abreu “siempre admiré la forma de jugar que tenía mi viejo”. Tras consagrarse campeón con El Nacional de Uruguay en 2005, recorrió un trayecto en bicicleta junto al medallista olímpico Milton Wynants (seguidor de Nacional) hasta la iglesia de la Virgen de Verdún en agradecimiento, el recorrido fue de 100 kilómetros, y lo realizó al día siguiente de levantar la copa.
En 1998 el Deportivo La Coruña pago por él 10.5 millones de dólares, fue una cifra récord para el club.
Sin duda alguna el plantel de sus amores es el Nacional, equipo que en 2003 sufría una tremenda crisis y de la cual Abreu era conciente, por ese motivo adquirió uno de los palcos de su estadio, el número 13 del Gran Parque Central, el costo fue de 30 mil dólares. Cuando jugaba para el Defensor Sporting anotó el gol de la victoria contra el Nacional, el delantero no festejó, y declaró “hubiera preferido estar del otro lado”.
En México cuenta con 4 títulos de goleo, sin duda alguna un país en el cual siempre destacó, es muy querido por todas las aficiones de los equipos en los que participó. En Diciembre de 2002, en la carretera Interbalnearia de Uruguay, se volcó la camioneta en la que viajaba, sufrió contusiones en el cráneo y en uno de sus hombros, lamentablemente su amigo Pedro falleció, uno de los muchos tatuajes que porta Abreu tiene como motivo aquella dolorosa situación “Pedrito siempre esta en mi mente y corazón”.
El “Loco” es un obsesionado por el número 13, cifra que siempre porta en su dorsal, de hecho en su casa en Uruguay tiene un cuarto en donde guarda playeras, fotos, trofeos y recuerdos llamado “El Museo Del 13″.
Desde el inicio de su carrera siempre lleva consigo una playera debajo de la indumentaria (me imagino que tú, así como yo, la has observado en diferentes ocasiones) ha sido reconstruida y modificada a lo largo del tiempo, ya que en ella están impresas las fotos de sus 4 hijos, el escudo del Nacional, la playera de la Selección y la Bandera Uruguaya, como también la camiseta de la Selección de Valleja, donde jugó su padre.
Jugador criticado por muchos, algunos le han llamado “tronco” y le cuestionan en demasía por la infinidad de equipos en los cuales a militado, para otros un gran cabeceador, un hombre de área, goleador nato, admirado por muchos de sus compañeros, un ejemplo a seguir. Palabras más o palabras menos, pero sin duda alguna ídolo en Uruguay, basta con recordar el pasado Mundial de Fútbol en cuartos de final jugando contra Ghana, el partido llegó a la serie de penales, fue ahí donde Abreu dió el pase a semifinales a su Selección, cobrando el último disparo de la tanda de una manera extraordinaria, el estilo “Panenka” a su máxima expresión, un gol que sin duda quedará para la historia, una “locura” que aquella noche presenció todo el mundo y que aceleró a más de mil mi corazón: ¡la picó! ¡el loco la picó!
Un jugador atípico, entregado, extrovertido, goleador…. un Loco del Fútbol.

